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	<title>Cuentos en 300 palabras</title>
	<link>http://300palabras.com</link>
	<description>Inspirate en la foto y escribe tu cuento en menos de 300 palabras.</description>
	<pubDate>Sat, 22 Nov 2008 02:18:32 +0000</pubDate>
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	<item>
		<title>Comentario de POPY en El mago</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/11/el-mago/#comment-306</link>
		<author>POPY</author>
		<pubDate>Fri, 21 Nov 2008 18:19:47 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/11/el-mago/#comment-306</guid>
		<description>Frente a mí la bruja no parecía gran cosa. Y más tarde sería menos.
La afición de mi marido por el mundo esotérico iba a traer consecuencias. Mi predicción era muy clara.
Me pidió que me concentrara en él mientras elegía cinco cartas. Cumplí órdenes para no alterar el karma de la estancia.
Las descubrió haciendo sonar sus cuidadas uñas. Y habló.
El incienso y las velas se consumían al tiempo que mi paciencia. Continuó hablando, contando, vaticinando cosas que jamás iban a ocurrir.
Me distraje en sus infinitos rabillos púrpuras de su mirada cuando un reloj gimió que el tiempo se agotaba.
- ¿Alguna pregunta en especial para finalizar?- preguntó la adivina con suave voz.
Sonreí ante la evidencia.
- ¿Cómo has podido echarme las cartas faltándote una?
Saqué del bolso el naipe del mago que pocos días atrás había encontrado en el abrigo de mi futuro ex marido y lo tiré encima de la mesa resbalando hasta casi rozar la sorpresa de la bruja. Salí de allí tarareando una canción que dice "todos los magos tienen trucos".</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Frente a mí la bruja no parecía gran cosa. Y más tarde sería menos.<br />
La afición de mi marido por el mundo esotérico iba a traer consecuencias. Mi predicción era muy clara.<br />
Me pidió que me concentrara en él mientras elegía cinco cartas. Cumplí órdenes para no alterar el karma de la estancia.<br />
Las descubrió haciendo sonar sus cuidadas uñas. Y habló.<br />
El incienso y las velas se consumían al tiempo que mi paciencia. Continuó hablando, contando, vaticinando cosas que jamás iban a ocurrir.<br />
Me distraje en sus infinitos rabillos púrpuras de su mirada cuando un reloj gimió que el tiempo se agotaba.<br />
- ¿Alguna pregunta en especial para finalizar?- preguntó la adivina con suave voz.<br />
Sonreí ante la evidencia.<br />
- ¿Cómo has podido echarme las cartas faltándote una?<br />
Saqué del bolso el naipe del mago que pocos días atrás había encontrado en el abrigo de mi futuro ex marido y lo tiré encima de la mesa resbalando hasta casi rozar la sorpresa de la bruja. Salí de allí tarareando una canción que dice &#8220;todos los magos tienen trucos&#8221;. <a href="http://300palabras.com/cuentos/891794248" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de POPY</a></p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Martes en &#8230;y unas hojas de hierbabuena</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-305</link>
		<author>Martes</author>
		<pubDate>Thu, 20 Nov 2008 00:25:33 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-305</guid>
		<description>Hielo, limón, azúcar, ron, soda y unas hojas de hierbabuena, es todo lo que necesitamos para hacer un buen mojito. Tengo el hielo, el limón, el ron y la soda, pero ni rastro de las hojas de hierbabuena que compré ayer en la frutería, un buen ramillete de hierbabuena, daba gusto entrar en la cocina, su olor impregnaba toda la habitación. Pero hoy no están, han desaparecido, se han desintegrado, han sido abducidas por los extraterrestres, porque no las encuentro por ningín sitio.
Así que tendremos que cambiar la velada caribeña por la noche irlandesa, dejar los mojitos para otro día y hoy darnos a la cerveza... Aunuqe echo de menos el olor a hierbabuena cuando entro en la cocina. Echo de menos el olor de mi pueblo cuando llueve. Cuando la hierbabuena del corral se empapa y su olor entra por la ventana, tan intenso, tan verde, tan natural.
Sabes lo que te digo, que paso del mojito y paso de la cerveza. Mañana mismo cojo el tren y me voy a casa, a oler mi pueblo, mi corral, mi hierbabuena...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hielo, limón, azúcar, ron, soda y unas hojas de hierbabuena, es todo lo que necesitamos para hacer un buen mojito. Tengo el hielo, el limón, el ron y la soda, pero ni rastro de las hojas de hierbabuena que compré ayer en la frutería, un buen ramillete de hierbabuena, daba gusto entrar en la cocina, su olor impregnaba toda la habitación. Pero hoy no están, han desaparecido, se han desintegrado, han sido abducidas por los extraterrestres, porque no las encuentro por ningín sitio.<br />
Así que tendremos que cambiar la velada caribeña por la noche irlandesa, dejar los mojitos para otro día y hoy darnos a la cerveza&#8230; Aunuqe echo de menos el olor a hierbabuena cuando entro en la cocina. Echo de menos el olor de mi pueblo cuando llueve. Cuando la hierbabuena del corral se empapa y su olor entra por la ventana, tan intenso, tan verde, tan natural.<br />
Sabes lo que te digo, que paso del mojito y paso de la cerveza. Mañana mismo cojo el tren y me voy a casa, a oler mi pueblo, mi corral, mi hierbabuena&#8230; <a href="http://300palabras.com/cuentos/2113753852" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de Martes</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Nos Invaden los Rusos en &#8230;y unas hojas de hierbabuena</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-304</link>
		<author>Nos Invaden los Rusos</author>
		<pubDate>Thu, 20 Nov 2008 00:08:33 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-304</guid>
		<description>Supe que nunca más iba a volver a ser feliz. Supe que se iba y yo también. Aquél lugar quedaría vacío, hueco, desierto, yermo... desolado. Todo cuanto había amado alguna vez moría y se deshojaba lentamente.Luego dirán que la vida es cara y que la muerte es barata.Ayer decidí quemar mi casa por un puñado de billetes.

Fue así y no me arrepiento.Pero mientras ardía entendí lo que era el cáncer del mundo. Era ese puto dinero lo que me había hecho como era. Y también entendí que si ella ardía, yo también debía hacerlo.

Y así ardí, ardí y ardí. 

Pero olía a hierbabuena</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Supe que nunca más iba a volver a ser feliz. Supe que se iba y yo también. Aquél lugar quedaría vacío, hueco, desierto, yermo&#8230; desolado. Todo cuanto había amado alguna vez moría y se deshojaba lentamente.Luego dirán que la vida es cara y que la muerte es barata.Ayer decidí quemar mi casa por un puñado de billetes.</p>
<p>Fue así y no me arrepiento.Pero mientras ardía entendí lo que era el cáncer del mundo. Era ese puto dinero lo que me había hecho como era. Y también entendí que si ella ardía, yo también debía hacerlo.</p>
<p>Y así ardí, ardí y ardí. </p>
<p>Pero olía a hierbabuena <a href="http://300palabras.com/cuentos/4024192961" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de Nos Invaden los Rusos</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de bonybrida en &#8230;y unas hojas de hierbabuena</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-303</link>
		<author>bonybrida</author>
		<pubDate>Tue, 11 Nov 2008 23:03:33 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-303</guid>
		<description>-No pude, me dijiste en medio de tus lágrimas. Lo intenté .Fui al estudio donde sus musas lo tenían atrapado.
-Y entonces en el té puse las hojas de hierbabuena..... El asunto era que según Magrud, debía tomar aunque sea un trago, justo antes que sonara la última campanada del viejo reloj de la sala, indicando el final del año viejo, por propia voluntad y sin saber el motivo. Era eso o nada.
Se lo ofrecí varias veces, intentando convencerlo, sin ponerme en evidencia.
-El té se enfría.
-Si lo tomas tendrás una sorpresa.
-¡Vamos! Lo preparé especialmente para ti.
Pero él seguía pintando, acercando y alejando su rostro de la tela, sin escuchar. Y lo que pintaba era maravilloso. El agua transparente, el cielo tornasolado como fondo y esa cara de niña,  esa mirada, donde se traslucía la tristeza...y el desconsuelo... y la soledad.
Y el tiempo pasaba...
Solo segundos para las doce.
¡Por favor ,toma tu té!. Le imploré, pero él no escuchaba. Su pincel se movía de la paleta a la pintura sin cesar.
Y el reloj comenzó a sonar, y las campanadas retumbaban en el cuarto y en mi corazón.
-¡Basta ¡¡ Detente! ¡Toma el maldito té.! Le grité.
-Ya termino, dijo con voz pausada, solo falta mi firma . 
 Solo faltan dos campanadas, le dije en un último intento.
Me miró extrañado, y entonces firmó, y con el último sonido, nació el año y se le murió el alma .
Esa es la historia y este es el cuadro.
Dio vuelta la pintura de mi padre y en mi rostro de niña vi pasar toda mi vida.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>-No pude, me dijiste en medio de tus lágrimas. Lo intenté .Fui al estudio donde sus musas lo tenían atrapado.<br />
-Y entonces en el té puse las hojas de hierbabuena&#8230;.. El asunto era que según Magrud, debía tomar aunque sea un trago, justo antes que sonara la última campanada del viejo reloj de la sala, indicando el final del año viejo, por propia voluntad y sin saber el motivo. Era eso o nada.<br />
Se lo ofrecí varias veces, intentando convencerlo, sin ponerme en evidencia.<br />
-El té se enfría.<br />
-Si lo tomas tendrás una sorpresa.<br />
-¡Vamos! Lo preparé especialmente para ti.<br />
Pero él seguía pintando, acercando y alejando su rostro de la tela, sin escuchar. Y lo que pintaba era maravilloso. El agua transparente, el cielo tornasolado como fondo y esa cara de niña,  esa mirada, donde se traslucía la tristeza&#8230;y el desconsuelo&#8230; y la soledad.<br />
Y el tiempo pasaba&#8230;<br />
Solo segundos para las doce.<br />
¡Por favor ,toma tu té!. Le imploré, pero él no escuchaba. Su pincel se movía de la paleta a la pintura sin cesar.<br />
Y el reloj comenzó a sonar, y las campanadas retumbaban en el cuarto y en mi corazón.<br />
-¡Basta ¡¡ Detente! ¡Toma el maldito té.! Le grité.<br />
-Ya termino, dijo con voz pausada, solo falta mi firma .<br />
 Solo faltan dos campanadas, le dije en un último intento.<br />
Me miró extrañado, y entonces firmó, y con el último sonido, nació el año y se le murió el alma .<br />
Esa es la historia y este es el cuadro.<br />
Dio vuelta la pintura de mi padre y en mi rostro de niña vi pasar toda mi vida. <a href="http://300palabras.com/cuentos/1064806248" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de bonybrida</a></p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Tritxy en &#8230;y unas hojas de hierbabuena</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-302</link>
		<author>Tritxy</author>
		<pubDate>Mon, 10 Nov 2008 18:49:00 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-302</guid>
		<description>Buscó la forma de hacerlo desesperadamente, no podía ser fácilmente detectable pero tenía que dejar un cierto regustillo, como si conocieran el sabor pero no lograran identificarlo, como si el toque final fuera un recuerdo de la infancia. Y entonces lo vió: ¡Hierbabuena! Una simple hojita de hierbabuena para doce personas, y seguro que la impresión será mínima, aunque reconocible...
Tres días después preparó el guiso, añadiendo las setas, el jabalí... y la hierbabuena. Su familia atacó el plato agradecida mientras destacaban el regustillo extraño pero sin embargo familiar que notaban en el guiso, y ensalzaban a quien cocinó el excelente plato de tan exótico sabor.
Fue después del postre, cuando ya estaban con el café y los puros en la biblioteca de la mansión solariega, cuando el pequeño Jorge dió con la respuesta al enigma, y corrió hacia el excusado para vomitar el delicioso guiso que habían comido mientras gritaba a todos los demás que hicieran lo mismo.
- ¡Corred! ¡Tenéis que vomitar el jabalí!
- Pero Jorge, cariño, si estaba exquisito. ¿Por qué tendríamos que humillar así al nuevo chef de tu madre?
- ¡¿Es que no lo notáis?! ¡¿No notásteis el extraño sabor del guiso?!
- Por supuesto, y después de mucho meditar he descubierto que era hierbabuena...
- ¡No! - dijo Jorge- ¡No era la hierbabuena, eran las setas! ¿No lo entendéis? ¡Eran setas venenosas!
- ¡Por Dios, Jorge! ¡Cuántas veces te he dicho que no hagas bromas de mal gusto!
- ¿Broma? ¿De verdad crees que es una bro...?
Diez minutos después, el hijo bastardo del conde entró en la biblioteca. "Estúpidos, todos eran estúpidos, y ahora tendré lo que me corresponde por derecho, gracias al jabalí, las setas venenosas... y unas hojitas de hierbabuena..."</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Buscó la forma de hacerlo desesperadamente, no podía ser fácilmente detectable pero tenía que dejar un cierto regustillo, como si conocieran el sabor pero no lograran identificarlo, como si el toque final fuera un recuerdo de la infancia. Y entonces lo vió: ¡Hierbabuena! Una simple hojita de hierbabuena para doce personas, y seguro que la impresión será mínima, aunque reconocible&#8230;<br />
Tres días después preparó el guiso, añadiendo las setas, el jabalí&#8230; y la hierbabuena. Su familia atacó el plato agradecida mientras destacaban el regustillo extraño pero sin embargo familiar que notaban en el guiso, y ensalzaban a quien cocinó el excelente plato de tan exótico sabor.<br />
Fue después del postre, cuando ya estaban con el café y los puros en la biblioteca de la mansión solariega, cuando el pequeño Jorge dió con la respuesta al enigma, y corrió hacia el excusado para vomitar el delicioso guiso que habían comido mientras gritaba a todos los demás que hicieran lo mismo.<br />
- ¡Corred! ¡Tenéis que vomitar el jabalí!<br />
- Pero Jorge, cariño, si estaba exquisito. ¿Por qué tendríamos que humillar así al nuevo chef de tu madre?<br />
- ¡¿Es que no lo notáis?! ¡¿No notásteis el extraño sabor del guiso?!<br />
- Por supuesto, y después de mucho meditar he descubierto que era hierbabuena&#8230;<br />
- ¡No! - dijo Jorge- ¡No era la hierbabuena, eran las setas! ¿No lo entendéis? ¡Eran setas venenosas!<br />
- ¡Por Dios, Jorge! ¡Cuántas veces te he dicho que no hagas bromas de mal gusto!<br />
- ¿Broma? ¿De verdad crees que es una bro&#8230;?<br />
Diez minutos después, el hijo bastardo del conde entró en la biblioteca. &#8220;Estúpidos, todos eran estúpidos, y ahora tendré lo que me corresponde por derecho, gracias al jabalí, las setas venenosas&#8230; y unas hojitas de hierbabuena&#8230;&#8221; <a href="http://300palabras.com/cuentos/1911397723" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de Tritxy</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de POPY en &#8230;y unas hojas de hierbabuena</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-301</link>
		<author>POPY</author>
		<pubDate>Mon, 10 Nov 2008 16:46:34 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/11/y-unas-hojas-de-hierbabuena/#comment-301</guid>
		<description>...y unas hojas de hierbabuena.
La pócima estaba lista. Todo iría bien. Volverías a sonreír, a abrazarme, a contarme historias como hacías cuando era una niña. Nos olvidaríamos de los reproches y rencores, esos que, según tus palabras, no me ayudarían a avanzar.
...y unas hojas de hierbabuena. Sólo tendrías que dar un sorbo y olvidarías todo lo malo que dijimos, yo a tus silencios, tus silencios a mis impulsos. Un único sorbo y me volverías a querer, a sorprender con libros maravillosos.
Anduve hasta la casa donde había crecido, donde ahora menguabas tú y llamé a la puerta. Escuché tus pasos, esos pasos de alguien que ha vivido mucho. Noté la herida en tus ojos por un breve instante, el que tardé en pedirte perdón. Luego, abriste los brazos y te reconocí.
Supe que para recobrar a un padre no hacía falta magia si no simplemente querer hacerlo.
...y unas hojas de hierbabuena.

A mi padre.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>&#8230;y unas hojas de hierbabuena.<br />
La pócima estaba lista. Todo iría bien. Volverías a sonreír, a abrazarme, a contarme historias como hacías cuando era una niña. Nos olvidaríamos de los reproches y rencores, esos que, según tus palabras, no me ayudarían a avanzar.<br />
&#8230;y unas hojas de hierbabuena. Sólo tendrías que dar un sorbo y olvidarías todo lo malo que dijimos, yo a tus silencios, tus silencios a mis impulsos. Un único sorbo y me volverías a querer, a sorprender con libros maravillosos.<br />
Anduve hasta la casa donde había crecido, donde ahora menguabas tú y llamé a la puerta. Escuché tus pasos, esos pasos de alguien que ha vivido mucho. Noté la herida en tus ojos por un breve instante, el que tardé en pedirte perdón. Luego, abriste los brazos y te reconocí.<br />
Supe que para recobrar a un padre no hacía falta magia si no simplemente querer hacerlo.<br />
&#8230;y unas hojas de hierbabuena.</p>
<p>A mi padre. <a href="http://300palabras.com/cuentos/891794248" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de POPY</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de POPY en Una semana negra</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/10/una-semana-negra/#comment-300</link>
		<author>POPY</author>
		<pubDate>Mon, 03 Nov 2008 14:55:13 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/10/una-semana-negra/#comment-300</guid>
		<description>Hugo observaba a su padre todas las mañanas mientras ojeaba el periódico. Los últimos días no tenía buena cara y aunque Hugo le ofrecía cereales con leche su padre parecía no escucharle, sólo decía palabrotas y se lamentaba de lo que leía. Su madre ya no le llevaba al colegio en coche y tampoco le compraba el bollycao para el recreo. Hugo sabía que pasaba algo y se quería enterar.
Al día siguiente cogió el periódico aprovechando que sus padres discutían en la cocina.
Acababa de aprender a leer y empleó casi media hora en descifrar el titular. Cogió una cartulina y un rotulador negro. Con la destreza de un niño de 5 años escribió, aprentando muy fuerte, los días de la semana. Esos se los sabía. Los recortó y los metió en una bolsa. Muy sonriente y orgulloso de su hazaña corrió a contárselo a sus padres.
Al abrir la puerta y verles tirados en el suelo Hugo se acercó a ellos dejando escapar de su mano la semana negra en la bolsa y al poco cayó intoxicado, víctima de una crisis que él había creído solucionar.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hugo observaba a su padre todas las mañanas mientras ojeaba el periódico. Los últimos días no tenía buena cara y aunque Hugo le ofrecía cereales con leche su padre parecía no escucharle, sólo decía palabrotas y se lamentaba de lo que leía. Su madre ya no le llevaba al colegio en coche y tampoco le compraba el bollycao para el recreo. Hugo sabía que pasaba algo y se quería enterar.<br />
Al día siguiente cogió el periódico aprovechando que sus padres discutían en la cocina.<br />
Acababa de aprender a leer y empleó casi media hora en descifrar el titular. Cogió una cartulina y un rotulador negro. Con la destreza de un niño de 5 años escribió, aprentando muy fuerte, los días de la semana. Esos se los sabía. Los recortó y los metió en una bolsa. Muy sonriente y orgulloso de su hazaña corrió a contárselo a sus padres.<br />
Al abrir la puerta y verles tirados en el suelo Hugo se acercó a ellos dejando escapar de su mano la semana negra en la bolsa y al poco cayó intoxicado, víctima de una crisis que él había creído solucionar. <a href="http://300palabras.com/cuentos/891794248" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de POPY</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de bonybrida en Una semana negra</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/10/una-semana-negra/#comment-299</link>
		<author>bonybrida</author>
		<pubDate>Sat, 01 Nov 2008 19:23:39 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/10/una-semana-negra/#comment-299</guid>
		<description>Una noche cualquiera, una que quedó grabada a fuego en su recuerdo, el destino lo había puesto frente a una encrucijada.
Aquella sombra siniestra que salió de la nada,y que le dio  dos opciones, poniendo  de un lado de la balanza, su vida y del otro la bolsa, lo obligó a elegir, y eligió bien. Optó  por entregar  la bolsa y conservar la vida. La bolsa ganó y él también.
Es lo más importante, pensó , soy joven y tengo muchos años por delante para cumplir este sueño.
Treinta años después, trás años de lucha ardua, de sacrificios increíbles, de esperanzas fallidas, nuevamente estaba a un paso de convertir la quimera en realidad.
 Pero de forma inesperada el destino lo puso otra vez en el mismo lugar, la bolsa( esta vez la de valores) se había derrumbado y su dinero desaparecido en los vericuetos de la crisis.Este era un plato de la balanza. En el otro,veía una vida que ya no tenía futuro.
Entonces volvió a ganar la bolsa, y ya sin ninguna esperanza, con  un tiro certero le entregó también la vida.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Una noche cualquiera, una que quedó grabada a fuego en su recuerdo, el destino lo había puesto frente a una encrucijada.<br />
Aquella sombra siniestra que salió de la nada,y que le dio  dos opciones, poniendo  de un lado de la balanza, su vida y del otro la bolsa, lo obligó a elegir, y eligió bien. Optó  por entregar  la bolsa y conservar la vida. La bolsa ganó y él también.<br />
Es lo más importante, pensó , soy joven y tengo muchos años por delante para cumplir este sueño.<br />
Treinta años después, trás años de lucha ardua, de sacrificios increíbles, de esperanzas fallidas, nuevamente estaba a un paso de convertir la quimera en realidad.<br />
 Pero de forma inesperada el destino lo puso otra vez en el mismo lugar, la bolsa( esta vez la de valores) se había derrumbado y su dinero desaparecido en los vericuetos de la crisis.Este era un plato de la balanza. En el otro,veía una vida que ya no tenía futuro.<br />
Entonces volvió a ganar la bolsa, y ya sin ninguna esperanza, con  un tiro certero le entregó también la vida. <a href="http://300palabras.com/cuentos/1064806248" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de bonybrida</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de javieru en Llueve sobre mojado</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/09/llueve-sobre-mojado/#comment-298</link>
		<author>javieru</author>
		<pubDate>Sat, 25 Oct 2008 12:00:36 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/09/llueve-sobre-mojado/#comment-298</guid>
		<description>Las nubes escupen petardos de agua, que mojan fachadas teñidas de gris.
La luz se hace débil y el viento dispersa las gotas que viajan para ir a morir.
Buscamos amigos y días perfectos. Tardes soledas para disfrutar.
Y aún queda el instante. Se puede intentar.
No siempre es delito, pero hay que buscar.

-¿Cómo te encuentras? - le dije al llegar
Ni un sólo segundo tardó en contestar:
-Arrastro cadenas. No puedo olvidar. Yo voy como siempre, mirando hacia atrás.

A veces el tiempo trae buenas noticias. A veces el viento deja de soplar. A veces la lluvia no llega a mojar. No siempre es delito, pero hay que buscar.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Las nubes escupen petardos de agua, que mojan fachadas teñidas de gris.<br />
La luz se hace débil y el viento dispersa las gotas que viajan para ir a morir.<br />
Buscamos amigos y días perfectos. Tardes soledas para disfrutar.<br />
Y aún queda el instante. Se puede intentar.<br />
No siempre es delito, pero hay que buscar.</p>
<p>-¿Cómo te encuentras? - le dije al llegar<br />
Ni un sólo segundo tardó en contestar:<br />
-Arrastro cadenas. No puedo olvidar. Yo voy como siempre, mirando hacia atrás.</p>
<p>A veces el tiempo trae buenas noticias. A veces el viento deja de soplar. A veces la lluvia no llega a mojar. No siempre es delito, pero hay que buscar. <a href="http://300palabras.com/cuentos/607293031" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de javieru</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de POPY en El día que la música murió</title>
		<link>http://300palabras.com/2008/10/el-dia-que-la-musica-murio/#comment-297</link>
		<author>POPY</author>
		<pubDate>Thu, 23 Oct 2008 18:37:37 +0000</pubDate>
		<guid>http://300palabras.com/2008/10/el-dia-que-la-musica-murio/#comment-297</guid>
		<description>- Escucha esta canción.
Todos los días a las 9 de la mañana Luis le decía a Lupe.
- No me gusta nada.
Todos los días a las seis y media, acabada la jornada laboral, Lupe sentenciaba.
Y cada uno se marchaba a su casa maldiciendo sus repectivas cobardías.
Desde hacía tres años ambos buscaban la manera de acercarse el uno al otro.
Uno mediante letras de canciones.
Otra a través de rechazos contradictorios.
Hasta que una mañana Luis desayunó copos de seguridad, se duchó con un gel de coraje y se enfundó un traje cosido con valentía. Le cantaría una canción hecha a base de notas de cariño.
Hasta que una tarde Lupe se tomó un café con terrones de optimismo y un pastel de positivismo. Le diría lo mucho que le gustaba.
Y a las nueve de la mañana Luis no apareció.
Y las seis y media de la tarde Lupe juró nunca más escuchar música.
La noticia del atropello de un joven en la parada del autobús conmocionó al mundo. Y un testigo aseguraba que el chico llevaba los cascos puestos, cantaba algo y parecía muy feliz.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>- Escucha esta canción.<br />
Todos los días a las 9 de la mañana Luis le decía a Lupe.<br />
- No me gusta nada.<br />
Todos los días a las seis y media, acabada la jornada laboral, Lupe sentenciaba.<br />
Y cada uno se marchaba a su casa maldiciendo sus repectivas cobardías.<br />
Desde hacía tres años ambos buscaban la manera de acercarse el uno al otro.<br />
Uno mediante letras de canciones.<br />
Otra a través de rechazos contradictorios.<br />
Hasta que una mañana Luis desayunó copos de seguridad, se duchó con un gel de coraje y se enfundó un traje cosido con valentía. Le cantaría una canción hecha a base de notas de cariño.<br />
Hasta que una tarde Lupe se tomó un café con terrones de optimismo y un pastel de positivismo. Le diría lo mucho que le gustaba.<br />
Y a las nueve de la mañana Luis no apareció.<br />
Y las seis y media de la tarde Lupe juró nunca más escuchar música.<br />
La noticia del atropello de un joven en la parada del autobús conmocionó al mundo. Y un testigo aseguraba que el chico llevaba los cascos puestos, cantaba algo y parecía muy feliz. <a href="http://300palabras.com/cuentos/891794248" rel="nofollow">Ver todos los cuentos de POPY</a></p>
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