Siento una inmensa alegría.
El sitio se salvó finalmente del naufragio y después de 43 días de vivir abandonado en esa isla desierta,pudo reconstruir la barca y luchando contra la adversidad,logró reflotarla y navegar hacia tierra firme.
Pero ese largo tiempo de soledad no fue en vano.
Le sirvió para reencontrarse consigo mismo y valorar tantas cosas bellas que ya creía perdidas para siempre.
Por eso cuando llegó a su casa, compró todos los tonos existentes de Plastidecor y pintó su vida con los colores del arco iris.Sus amigos le decimos Gracias.
- Mamá, para pintar el arcoiris necesito más de un color…
Anita de siete años necesitaba siete colores. Un arcoiris a cambio de un día sin comer. Mientras observábamos aquella maravilla coloreada caí en la cuenta del gris que pintaba nuestra existencia. Y la carita de Anita debía iluminarse, al menos por esta vez. El tendero, un viejo pellejo de tirantes rojos me llevó a las trastienda.
Le pedí a Anita que no se moviera de allí. Y ella, entre pucheros, obedeció. Siempre lo hacía.
Dicen que al final del arcoiris se esconde un gran tesoro y quien da con él, da con la felicidad eterna. Tras ese día nunca pude mirar al cielo mientras el sol y la lluvia contenían la tristeza, mi pena encofrada y enterrada en el sueño de una niña, mi hija que ese día fue feliz.
Aquel día llegué de África sin conocer nada y sin saber lo que iba a conocer, hacía mucho sol pero llovía, y al mirar al cielo vi un conjunto de colores que no sabia lo que era se lo pregunté a mi familia de acogida y me dijeron que se llamaba arcoiris, dos semanas despues de haberme adaptado a mi nueva casa llegó mi primer día de colegio y me dieron unas barras de colores que servian para pintar y yo pinte lo que vi aquel día, aquel conjunto de colores me impresionó tanto que lo pinté y dias despues yo seguia pintando lo mismo, estaba muy emocionada porque pensaba que estaba pintando con los colores del arcoiris hasta que vi que los colores se me gastaban y le dije a mi profesora que yo estaba estropeando el arcoiris al oir eso ella me explicó que era un material especial para pintar, y desde entonces ya nunca e vuelto a dibujar un arcoiris.
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El cuento de bonybrida:
2.9.2008 a las 12:49 am | Ver todos los cuentos de bonybrida
Siento una inmensa alegría.
El sitio se salvó finalmente del naufragio y después de 43 días de vivir abandonado en esa isla desierta,pudo reconstruir la barca y luchando contra la adversidad,logró reflotarla y navegar hacia tierra firme.
Pero ese largo tiempo de soledad no fue en vano.
Le sirvió para reencontrarse consigo mismo y valorar tantas cosas bellas que ya creía perdidas para siempre.
Por eso cuando llegó a su casa, compró todos los tonos existentes de Plastidecor y pintó su vida con los colores del arco iris.Sus amigos le decimos Gracias.
El cuento de POPY:
5.9.2008 a las 10:25 am | Ver todos los cuentos de POPY
- Mamá, para pintar el arcoiris necesito más de un color…
Anita de siete años necesitaba siete colores. Un arcoiris a cambio de un día sin comer. Mientras observábamos aquella maravilla coloreada caí en la cuenta del gris que pintaba nuestra existencia. Y la carita de Anita debía iluminarse, al menos por esta vez. El tendero, un viejo pellejo de tirantes rojos me llevó a las trastienda.
Le pedí a Anita que no se moviera de allí. Y ella, entre pucheros, obedeció. Siempre lo hacía.
Dicen que al final del arcoiris se esconde un gran tesoro y quien da con él, da con la felicidad eterna. Tras ese día nunca pude mirar al cielo mientras el sol y la lluvia contenían la tristeza, mi pena encofrada y enterrada en el sueño de una niña, mi hija que ese día fue feliz.
El cuento de Puky:
6.9.2008 a las 10:24 pm | Ver todos los cuentos de Puky
Aquel día llegué de África sin conocer nada y sin saber lo que iba a conocer, hacía mucho sol pero llovía, y al mirar al cielo vi un conjunto de colores que no sabia lo que era se lo pregunté a mi familia de acogida y me dijeron que se llamaba arcoiris, dos semanas despues de haberme adaptado a mi nueva casa llegó mi primer día de colegio y me dieron unas barras de colores que servian para pintar y yo pinte lo que vi aquel día, aquel conjunto de colores me impresionó tanto que lo pinté y dias despues yo seguia pintando lo mismo, estaba muy emocionada porque pensaba que estaba pintando con los colores del arcoiris hasta que vi que los colores se me gastaban y le dije a mi profesora que yo estaba estropeando el arcoiris al oir eso ella me explicó que era un material especial para pintar, y desde entonces ya nunca e vuelto a dibujar un arcoiris.